Eduardo Reobales / Errepublika Plaza (errepublikaplaza.wpcomstaging.com)

Seguramente puede resultar una paradoja lo expresado, de las muchas que se dan en un momento de tensión y conflicto, con bandos enfrentados que luchan a muerte para imponer o defender sus ideas. Félix pertenece a una familia numerosa y acomodada en cierta manera. Su padre Gerardo, médico originario de Aragón recaló muy joven en el País Vasco y llegó a trabajar cerca de otro galeno famoso, Pío Baroja. Incluso fue un tiempo facultativo de un paciente ciertamente notorio, Sabino de Arana y Goiri. Él y su esposa, Feliciana Martínez de Lecea (originaria de Ozaeta donde vivieron la mayor parte de sus vidas), engendraron una numerosa prole de 15 hijos e hijas, comprometidos con la historia y la cultura euskaldun a la cual varios le dedicaron enormes y brillantes esfuerzos personales, pagando incluso la vida por ello, caso del primogénito José, miembro del Comité Nacional de ANV, primer Comandante del batallón Eusko Indarra y Capitán del Arma de Artillería del Ejército Vasco, testigo presencial del Gernika recién bombardeado, donde fue detenido junto al poeta Esteban Urkiaga Lauaxeta. Los sublevados les fusilaron en Gasteiz como pago por su entrega en pos de la democracia y la libertad de Euskalherria. Félix es el tercero de la saga de hermanos (Ozaeta 1901-Los Tornos 1936)

Implicado igualmente en la defensa de los valores del País, pronto tomó contacto con el movimiento jelkide de Gasteiz, destacando su faceta de apasionado por la música, dirigiendo el coro del batzoki y entusiasta organizador de cualquier actividad en la que se comprometiera dentro de su organización.

Félix Placer acababa de terminar la carrera de capitán de la Marina mercante en Bermeo cuando se inició el golpe. De inmediato se movilizó voluntario para enfrentarse a los sublevados, tomando el mando como capitán del Torpedero Nro. 3, participando en el control y defensa de las aguas cercanas a la capital de Gipuzkoa. 

Seguidamente se enroló en las milicias que se crean en la donostiarra Eusko Etxea de ANV, organización  donde militaban dos de sus hermanos, José y Eloy, participando en los enfrentamientos con los requetés sediciosos que llegaban desde Nabarra con la intención de apoderarse la capital donostiarra y controlar la muga para aislar a las fuerzas republicanas. En ese momento se relacionó con fuerzas izquierdistas y antifascistas del MAOC[1] que luchaban con escasos medios de forma caótica y desordenada para impedir el avance de los sublevados, como relata una crónica del diario Excelsius (5.12.1936) Por esas fechas participa con el grado de Comandante en la Junta de Defensa de Hernani.

Tras la caída de Urnieta, las zonas fortificadas de Santa Bárbara y Argindegi pasaron a convertirse en el primer frente principal. En los primeros días de septiembre se libraron duros combates en el alto de Agierieta. Tampoco fueron menos importantes los ocurridos en los caseríos Saordegi, Latxe y Egurrola, donde gracias a la artillería de Argindegi detuvieron la ofensiva golpista. En fechas similares, Félix Placer Martínez de Lecea, que actuó como comandante de los milicianos en Hernani, realizó una razzia a Urnieta, que acababa de caer, y consiguió robar la bandera franquista del ayuntamiento. A partir de los primeros días de septiembre, comenzó el continuo bombardeo contra las fortificaciones de los milicianos.([2])

Tras el parón que se produce a finales de septiembre cuando los golpistas dejan de avanzar y las tropas pro-republicanas ejercen una defensa eficaz de sus posiciones, consecuencia de la llegada de armamento moderno comprado en varios países de Europa y  transportado en sus propios barcos por el aventurero barojiano santurtziarra Lezo de Urreiztieta. 

Félix permanece con la unidad de comunistas que van a formar el batallón Karl Liebknecht, luchando en principio en la zona costera de Bizkaia. Ello es consecuencia de que el PNV no le ofrece un puesto de mando de rango similar al que ya había consolidado en las intrépidas acciones de guerra que había desarrollado los meses anteriores.

La situación se altera muy poco hasta diciembre, cuando el Alto Mando del Ejército del Norte prepara la ofensiva sobre Gasteiz, en contra de la opinión del Lehendakari Agirre y sus asesores militares. El Karl Liebknecht, formado por una amalgama heterogénea de republicanos de diversas tendencias, comunistas, anarquistas y otras gentes de izquierda, deja su cuartel en Bilbao (Escuelas de General Concha) situándose en el oriente de Cantabria y, en el plan general de la ofensiva, les toca atacar la zona del puerto de los Tornos, núcleo carretil donde confluyen los territorios de Bizkaia, Burgos y Cantabria.

Como es conocido, la ofensiva es un completo fracaso ([3])   que cuesta la vida de varios miles de gudaris y milicianos y no se alcanza ninguno de los objetivos planeados. En lo referente a nuestro protagonista, le supone un final trágico, ya que muere al ser alcanzado en la cabeza por una bala enemiga en lo alto del puerto (2.12.1936)

El batallón KARL LIEBKNECHT actuó en la ofensiva de diciembre avanzando hacia Villarcayo, le tocó reforzar el frente de Los Tornos, actuó con el II Cuerpo del ejército  norte (santanderino). Para la acción se designó a la columna nº1 o de Bercedo-Villasante formada por 8 batallones santanderinos reforzados por la Karl Liebknecht. La operación se saldó con pocos avances y muchas bajas. Junto con el Lenin de Santander (112) y el número 3 de Las Machorras en Espinosa de los Monteros en la que tenían que ocupar los montes Mostaja y Punta en Blanco. El 2 de diciembre de 1936 se produjo otro ataque republicano en Loma de Montija, Espinosa de los Monteros y Soncillo.

Todos los ataques fueron rechazados. El K.L  sufrió bajas tanto el 2-12, como en los sucesivos. Ese día se saldó con 50 bajas entre ellas murió Félix Placer que fue relevado por  Mariano Pérez Prieto.  Parece que desde Noceco  es donde actúan en la  ofensiva para tomar Espinosa. Un día un obús enemigo cae junto a Francisco Garate y se clava en el suelo sin estallar, este miliciano contaba que realizaban ataques de infantería que consideraba “suicidas”, a través de terreno llano y despejado contra posiciones enemigas situadas en alto, desde donde les baten con fuego de ametralladoras. Los hombres del KL  son consientes del fracaso de la operación y retirada. Las bajas del KARL LIEBKNECHT fueron medio centenar y una quincena de muertos entre ellos su comandante. ([4])

Pese a ello, los periódicos republicanos de Bilbao difunden la noticia con sesgo totalmente contrario, fruto de la censura y la necesidad de maquillar la situación, cumpliéndose el axioma de que la verdad es la primera víctima en toda guerra.

Al día siguiente del luctuoso suceso, Euzkadi Roja, publica una reseña del acontecimiento en un titular destacado: 

Por el contrario, sorprendentemente, el diario jelkide Euzkadi no se hace eco de su muerte hasta el 5 en la quinta página, varios días después que el resto de los rotativos de Bilbao. En una columna laudatoria describe los valores del militante y su compromiso con la democracia y la libertad.

Sucesivamente los periódicos Excelsius, El Nervión, y El Noticiero Bilbaíno dan cuenta de las exequias que se celebran con una comitiva fúnebre por las calles de Bilbao y una misa de cuerpo presente en la iglesia de San Pedro ya en Laudio en la memoria del Comandante caído. Años después se le traslada al cementerio de Santa Isabel de Gasteiz donde se hallaba también enterrado su hermano José.

  Que Félix Placer estaba sólidamente integrado con sus compañeros de batallón y el respeto que se había granjeado era tan notorio, lo demuestra esta nota que Asarta[5] escribe en Euzkadi Roja (4.12.1936):

Por último, destacar una carta aparecida en el semanario Mujeres (13.2.1937), en la cual la esposa de Félix, Carmen Ugarte, se dirige a la mujer de un aviador alemán también caído en la contienda. En ella le habla de dolor que ambas sienten como madres y esposas por la pérdida de sus maridos respectivos,  que mueren por un ideal enfrentado. Carmen cree que Félix cayó en la defensa de una Causa Justa y se pregunta si la pareja del aviador alemán puede expresar lo mismo.

Félix Placer murió muy joven. Quedó su recuerdo en su numerosa familia, su mujer  Carmen Ugarte y dos niños, Carmentxu y Félix, que nunca conoció a su aita. Permanece también en los libros de historia y los documentos de una época turbulenta que le truncó su proyecto de vida.

EDUARDO RENOBALES

Detalles y documentos, que se adhieren a este trabajo completándolo, me han llegado a través de Félix Placer Ugarte Mila esker.


[1] Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas, organizadas en torno al Partido Comunista.

[2] HERNANI 1936-1959.Violencia, Represión y Violación de los Derechos Humanos durante la Guerra Civil y el Primer Franquismo. Irati Zuriarrain Asurmendi, 2024

[3] Mal planificada, sin adecuada cobertura artillera ni, por supuesto, aviación. Con líneas de abastecimiento precarias igual que las sanitarias, sin tener en cuenta que las tropas republicanas no están ni mínimamente preparadas para efectuar un ataque frontal a posiciones enemigas estáticas y bien atrincheradas. Para acabar de sumarse al desastre un tiempo invernal con lluvias, barro y frío que impedían el movimiento de los milicianos con normalidad.

[4] Las Merindades en la Memoria. Historia del Batallón Karl Liebknecht.

[5] Manuel Asarta Imaz. Donostiarra y  destacado miembro del P. Comunista de Euzkadi. Exiliado tras la guerra en México, volvió para reactivar la resistencia en la clandestinidad, pero fue detenido en Lisboa por la policía salazarista y entregado a Madrid. Fusilado tras juicio sumarísimo  (21.1.1942)

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