Red Planeta
Bertolt Brecht es uno de los dramaturgos más importantes del siglo XX y su obra no puede comprenderse ajena a sus convicciones políticas.
Muchos han intentado desideologizar su figura para presentarlo como un simple renovador teatral. Ese borrado no sólo es falso: es una maniobra para neutralizar la fuerza transformadora de su pensamiento. Brecht fue un firme comunista y un enemigo declarado del fascismo, y su Teatro Épico o Dialéctico fue diseñada precisamente para politizar, cuestionar y concienciar a los espectadores desde una perspectiva de clase.
No es posible separar su estética de su compromiso social: sus obras teatrales y sus poemas apuntaban a forjar sujetos conscientes, capaces de reconocer las raíces materiales de la opresión y de actuar contra ellas. Reivindicar a Brecht es recuperar un arte que no se conforma con reflejar la realidad, sino que busca transformarla. Reivindicarlo es también recordar que la lucha contra el fascismo exige, como él enseñó, combatir las estructuras económicas y sociales que lo alimentan.
Por todo ello, hay que recordarlo no solo como un genio teatral, sino también como un militante de la causa obrera y un pensador revolucionario cuya obra sigue siendo una herramienta de lucha y esclarecimiento político.
A continuación, os dejo algunas citas de Bertolt Brecht que muestran su compromiso con la clase trabajadora y con el comunismo:
“El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma.”
“Estar contra el fascismo sin estar contra el capitalismo, rebelarse contra la barbarie que nace de la barbarie, equivale a reclamar una parte del ternero y oponerse a sacrificarlo.”
“¿Qué es el robo de un banco en comparación con fundar uno?”
“Al río que todo lo arranca lo llaman violento, pero nadie llama violento al lecho que lo oprime.”




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