Texto de Danilo Albin / Publico
El Boletín Oficial del Estado (BOE) conserva palabras elogiosas hacia el dictador Jorge Rafael Videla. 50 años después del golpe de Estado en Argentina, el máximo responsable de ese régimen figura en los registros oficiales españoles como poseedor de dos altas distinciones entregadas en 1978 y 1979, cuando gobernaba Adolfo Suárez, con la firma del rey Juan Carlos I.
El ahora rey emérito tuvo un papel clave en las relaciones entre España y Argentina en aquellos años de torturas, muertes y desapariciones. Pese a las reiteradas denuncias sobre graves violaciones a los derechos humanos que llegaban desde Buenos Aires, Juan Carlos I mostró su apoyo a la dictadura, facilitó que se alcanzaran acuerdos comerciales con el régimen y firmó las condecoraciones que recibieron Videla y otros altos mandos militares. Casi todos ellos fueron juzgados y condenados en democracia por crímenes de lesa humanidad.
El 16 de noviembre de 1978, Juan Carlos I y el entonces ministro de Exteriores, Marcelino Oreja, premiaron a Videla con el Collar de la Orden de Isabel la Católica, que entonces se reservaba casi exclusivamente a jefes de Estado reconocidos como tales por España. Videla llevaba al frente de la dictadura desde el 24 de marzo de 1976, cuando perpetró el golpe de estado e instauró su salvaje régimen represivo.
La distinción fue entregada por el rey Juan Carlos I a Videla en Buenos Aires pocos días después, en el marco del polémico viaje realizado por el monarca a Argentina. Ambos fueron fotografiados sonrientes mientras se estrechaban la mano.
No fue la única distinción. El 24 de enero de 1979, el BOE publicó un decreto por el que se concedía al dictador argentino la Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar con distintivo blanco. La concesión de esa medalla había sido aprobada por el Gobierno de Adolfo Suárez en septiembre de 1978, pero tardó cuatro meses en hacerse efectiva.
En septiembre de 2021, la Comisión Constitucional del Congreso aprobó una iniciativa impulsada por Unidas Podemos en la que se instaba al Gobierno a que «proceda a la revisión y retirada de las condecoraciones y distinciones otorgadas a miembros de regímenes totalitarios y a personas que hayan sido condenadas por delitos de lesa humanidad o actos delictivos que resulten manifiestamente incompatibles con los valores democráticos y los derechos y libertades fundamentales».
La propuesta del grupo de izquierda contó entonces con el apoyo de PSOE, EH Bildu, ERC y Ciudadanos, mientras que el PP anunció su abstención y Vox la rechazó por completo.
El antecedente con Pinochet
En septiembre de 2023, coincidiendo con el 50 aniversario del golpe de Estado en Chile, el Consejo de Ministros aprobó la retirada de la Gran Cruz al Mérito Militar a Augusto Pinochet, una distinción que había sido concedida por la dictadura de Francisco Franco en septiembre de 1975.
El decreto aprobado por el Ejecutivo sostenía que «la concesión de la citada condecoración supuso la exaltación del régimen dictatorial impuesto en Chile mediante el enaltecimiento de la figura de Augusto Pinochet Ugarte, máximo responsable de unos hechos que, en sí mismos considerados, constituyen una vulneración de los valores democráticos y de los principios básicos por los que se rige la protección de los derechos humanos».
Afirmaba además que «la retirada de la Gran Cruz del Mérito Militar, concedida en su día durante el régimen franquista, es coherente con el compromiso del Gobierno español de garantizar los valores democráticos y los derechos y libertades fundamentales evitando que se prolongue la vigencia dentro del ordenamiento jurídico español de cualquier manifestación que aún pueda dar cabida al enaltecimiento de hechos notoriamente contrarios a tales valores, derechos y libertades.
En el caso de las medallas otorgadas a Videla, a día de hoy no consta en el BOE ningún decreto similar al aprobado para retirar la distinción a Pinochet. En el registro del Boletín Oficial del Estado únicamente figuran las concesiones de las medallas a Videla y a otras figuras del régimen argentino que también fueron condecoradas por gobiernos españoles entre 1976 y 1983.
Entre los destinatarios de las distinciones figuran el exgeneral Reynaldo Bignone con la Gran Cruz del Mérito Naval con Distintivo Blanco; el Capitán de Navío Lorenzo de Montmollín, exjefe de inteligencia naval, quien recibió el 3 de noviembre de 1977 la Orden al Mérito Naval de Primera Clase; o el brigadier Orlando Capellini, poseedor de la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico.
Por su parte, el vicealmirante Armando Lambruschini, un destacado jefe de la represión, fue premiado con la Gran Cruz del Mérito Naval con Distintivo Blanco, mientras que el sustituto de Videla en la presidencia del régimen, Roberto Eduardo Viola, recibió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar a través de un decreto firmado el 28 de septiembre de 1979.
Entre los condecorados también figura el vicealmirante Antonio Vañek, uno de los principales responsables del centro de detenciones que funcionaba en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el brigadier de la Fuerza Aérea Basilio Lami Dozo —otro de los máximos responsables del régimen— o el general José Rogelio Villarreal, quien hace ahora 50 años, durante la noche del golpe de Estado, estuvo a cargo de la detención de la presidenta Isabel Martínez de Perón.
La ARMH pide «respeto a los 30.000 desaparecidos»
Coincidiendo con este aniversario, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) solicitó al Gobierno que tome medidas para concretar la retirada de las dos distinciones concedidas a Videla «por respeto a los 30.000 desaparecidos, a sus familias y a un pueblo que los ha defendido con justicia», según consta en una declaración dada a través de su perfil oficial en X (antes Twitter).
Público contactó a lo largo de este martes con Casa Real y con distintos ministerios para tratar de determinar si en alguna de esas instancias se han tomado medidas para dar de baja las medallas otorgadas a Videla y otros represores argentinos en cumplimiento con lo solicitado por la Comisión Constitucional del Congreso. De momento no ha sido posible obtener una respuesta sobre si está previsto dar pasos en este asunto.
Este martes, coincidiendo con el 50 aniversario del golpe de Estado, el Consejo de Ministros aprobó una declaración institucional en la que mostró su reconocimiento hacia las víctimas españolas de la dictadura argentina.
Se designó a Felipe VI «guardiamarina Honoris Causa»
Las distinciones no sólo viajaron de Madrid hacia Buenos Aires, sino que también hubo gestos similares por parte de los dictadores argentinos hacia distintos representantes españoles.
El ahora rey Felipe VI cuenta en su currículum con una distinción otorgada por la dictadura argentina cuando tenía 13 años de edad. En octubre de 1981, la Armada argentina —que tenía a su cargo la ESMA, uno de los principales centros de tortura del régimen— designó al hijo de Juan Carlos de Borbón como «Guardiamarina Honoris Causa».
De acuerdo a los documentos recopilados por Público, aquella distinción fue recibida por el embajador de España en Argentina, Enrique Pérez-Hernández. El día 3 de ese mes, Felipe de Borbón había pronunciado su primer discurso público en la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias en Oviedo.
La dictadura argentina condecoró además a varios militares españoles. Entre ellos figuran el capitán de navío Fernando de Salas, el general de Brigada Manuel Vallespín -condecorado en agosto de 1977 con la medalla del Ejército argentino- y el jefe de Policía de Madrid, Federico Quintero Morente, homenajeado con la Orden de Mayo al Mérito.





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