Los documentos desclasificados este miércoles muestran el afán de los sublevados de usar la violencia en su máximo expresión. Los soldados enviados a TVE fueron emplazados a «tirar a matar» y había hordas de «pistoleros» preparadas para tomar las calles aquel 23 de febrero de 1981.

GARA – NAIZ

Mucho más allá de los tiros al aire de Tejero en el Congreso o los paseos intimidatorios de tanques por València, los impulsores del golpe de Estado del 23 de febrero estaban preparados para utilizar la violencia al máximo nivel. Así se desprende de los miles de documentos desclasificados este miércoles y que van revelándose poco a poco.

Uno de los detalles más significativos son las conversaciones telefónicas entre soldados que fueron enviados a tomar los estudios de Televisión Española. En ellas un militar cuenta que su superior le emplazó a «disparar a matar» si lo consideraba necesario. Lo explica en estos términos: «Venga a Televisión y órdenes de no hablar con nadie; el primer tiro al aire y el segundo a dar, con los cargadores metidos y ni seguro ni nada».

Antihuelguistas armados

Hau ere zure interesekoa izan daiteke23F: lo que cuentan los documentos desclasificados sobre Euskal Herria

23F: lo que cuentan los documentos desclasificados sobre Euskal HerriaSánchez no aclara si desclasificará los documentos sobre el 3M, SF78, Zabalza, el BVE o los GAL

Sánchez no aclara si desclasificará los documentos sobre el 3M, SF78, Zabalza, el BVE o los GAL

No solo era una conjura de militares, también se movilizaron brigadas civiles, apunta otro de los documentos que ahora han visto la luz. Así, José Antonio Asiego, impulsor del sindicato Acción Sindicalista Nacional del Trabajo (ASNT), tenía varias personas preparadas para salir a la calle, «algunas de ellas verdaderos pistoleros».

Así consta en una nota del Ministerio de Defensa de dos meses después que detalla las «relaciones entre algunos militares y paisanos armados», a los se define más concretamente como «profesionales de la ruptura de huelgas por la violencia y habitualmente armados». En Euskal Herria unos años antes habían campado a sus anchas grupos de este tipo como los Guerrilleros de Cristo Rey, especialmente en Nafarroa. El documento en cuestión señala a un coronel llamado Ricardo Garchitorena, que también había actuado en Euskal Herria.

80-100 muertos en un eventual asalto

Cabe recordar que el asalto al Congreso acabó siendo incruento, pero incluso un fracaso del golpe pudo acabar en tragedia a tenor de otro documento desclasificado. La valoración para una eventual entrada de los GEOS en el hemiciclo apuntaba a la posibilidad de causar entre 80 y 100 muertes, puesto que los asaltantes estaban dispuestos a todo. Finalmente no fue necesario porque depusieron las armas.

Por lo que respecta a lo que ocurrió esa noche en València, se calcula que la capitanía general dirigida por Jaime Milans del Bosch sacó a la calle a unos 2.500 soldados y unos 50 vehículos de combate. No hubo respuesta ni por tanto derramamiento de sangre, puesto que la población se refugió en sus casas a la espera de noticias.

¿Y Fraga?

Siguiendo con la ultraderecha, un documento cuya autoría se desconoce apunta que «se rumorea que Fraga está también en relación con este grupo conspirador», del que se añade que «piensan en una república presidencialista» y por tanto «no son monárquicos».

Fraga había sido ministro franquista desde 1962 a 1969 y también titular de la Gobernación (Interior) en los meses posteriores a la muerte de Franco, cuando entre otras cosas se produjo la matanza de cinco obreros en Gasteiz a manos policiales.

Deja un comentario

Tendencias