LA SOLIDARIDAD MÁS URGENTE: UNA CUESTIÓN DE VIDA O MUERTE

Recientemente la presa política antifascista María José Baños, gravemente enferma desde hace años, informó de que la “educadora” de la cárcel le dijo que si no se arrepentía de su lucha revolucionaria podía morir en prisión [1] . Un chantaje habitual con los presos políticos gravemente enfermos y los condenados a cadenas perpetuas encubiertas.

Al negarse a liberarlos, el Estado incumple de manera flagrante su propio Código Penitenciario que indica que todo preso gravemente enfermo no puede estar encarcelado. Esta cruel tortura no solo intenta doblegar, también busca castigar de forma aún más dura en una clara venganza al no haber logrado la claudicación. Imaginad lo que supone estar gravemente enfermo tras muchos años de reclusión y con serio riesgo de fallecimiento. Sin tener condiciones óptimas para intentar lograr la máxima mejora.

Si la solidaridad con todos los presos políticos y demás represaliados es imprescindible, aún lo es más con los que pueden ser exterminados en prisión. Está en nuestra mano evitar que se repitan casos como los de José Ortín o Isabel Aparicio, fallecidos en prisión siendo presos políticos gravemente enfermos. Por ello urge denunciar en cada lugar posible su situación y la política de exterminio del Estado. Explicándolo a nuestro entorno, difundiéndolo por redes, llevándolo a las calles con carteles, octavillas y pintadas, visibilizándolo en manifestaciones, comentándolo en charlas públicas y trasladándolo a los movimientos sociales. Haciendo un llamamiento a la constante solidaridad a la par que organizándola. Así es como se logró liberar a la presa política gravemente enferma Arantza Díaz.

Mientras el gobierno presume de progresista y de antifascista, ni siquiera hace que se cumpla su propia legalidad y mantiene secuestrada en estas condiciones a María José. También es importante señalarlos presionando para arrancar su libertad inmediata. Para impedir a la vez que lo que han hecho con ella y tantos otros, lo puedan hacer con más. Como revolucionaria ha luchado por nuestros derechos y libertades, así que luchar por su libertad es defender los derechos y libertades colectivos. Ni siquiera es necesario compartir toda su lucha para denunciar esta atrocidad e impedir que la exterminen en prisión. Hoy, mañana podría ser tarde.

Pablo Hasel. Prisión de Lladoners, diciembre 2025

*[1] Carta del 17-11-2025, publicada en la página de Pres.o.s.

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