Txabi Branka

Recientemente me encontraba en casa sin más motivación que la de divagar, pensar, reflexionar… y así empecé a echar la vista atrás como si tratara de ponerle algún tipo de valor a mi interés y compromiso con determinadas causas. Casi de sorpresa, llegué a la conclusión de que han transcurrido ya más de 30 años desde que puedo decir que comencé a tener conscientemente una conciencia política y un interés e inquietud por las cuestiones sociales.

Llegado a ese punto me ha parecido buena idea transmitir a las nuevas generaciones el ambiente politico vivido estas tres decadas a traves de un recorrido historico del camino de militancia hecho por much@s que como yo nacimos en la segunda mitad de la decada de los 70. Se trata de un ejercicio de transmitir una pincelada, poco conocida seguramente, de la memoria historica antifascista mas reciente de Bilbao y por extension de Euskal Herria.

30 años merecen ser contados de alguna manera. Asi pues, durante varios dias he tratado de hilar un relato sobre esas decenas de años caminando en torno a iniciativas politicas a traves de movimientos sociales. Lejos de tendencias sectarias y partidistas, tan solo he tratado de realizar un ejercicio de honradez con lo que fueron (y siguen siendo) nuestros anhelos, compromisos, ilusiones incluso miedos. Ahora que entre estas nuevas generaciones vuelven a retomarse proyectos rupturistas contra un sistema capitalista y un regimen del 78 que no tienen nada que ofrecerles, me parece de alguna manera necesario contar lo vivido por esas mas de tres decadas.

REIVINDICAR LA POLITICA

Los humanos somos animales politicos. Todos tenemos algun tipo de opinion sobre las cuestiones sociales, de aquello que nos rodea en nuestra existencia. Es un hecho innegable por mucho que no falte quien se autodefina apolitico o ciudadano del mundo. Sencillamente miente o vive en la mas absoluta de las burbujas o inopias, en cuyo caso siendo como somos una especie social, sufre algun tipo de desequilibrio.

Ello no quita para señalar la responsabilidad de la clase política en la notoria desafección de buena parte de la sociedad hacia lo que se entiende por política. Una lacra, en definitiva, teniendo en cuenta que ese desencanto por la cosa pública afecta mayormente a l@s trabajador@s. Como, por otra parte, las clases populares, tampoco podemos obviar el hecho de que no se puede esperar mucho de quien hace de la gestión del bien común un interés material egoísta, el lucro. Así pues, aun entendiendo en cierta manera que existen personas en la izquierda que, por su carácter, son referentes, no encontraréis en estas líneas, digamos, muchas simpatías hacia quienes hacen de la política en el circo del parlamentarismo democrático-liberal una profesión perpetua.

En todo caso este ensayo no deja de ser un alegato a la politica, entendida esta como la conviccion de formar parte de un movimiento historico humanista; es por tanto este texto un reconocimiento a los militantes anticapitalistas que viven su existencia sumergidos en los vaivenes de la actualidad, desde posiciones que se desarrollan a veces bajo formas subterraneas, silenciadas en la mayoria de los casos, criminalizadas cuando lo requiere el capitalismo pero esencialmente transformadoras.

LA TRANSMISION DE VALORES ANTIFASCISTAS

Hace más de 30 años era la primera mitad de los años 90 del pasado siglo, época a nivel internacional marcada, sin duda, por el relativamente reciente fin de la URSS, mientras que en Euskal Herria todavía resonaban con fuerza las consecuencias del «fracaso» de las conversaciones de Argel entre el gobierno español de Felipe González (PSOE) y la organización armada ETA (m).

Al igual que en otras, en Euskal Herria la generación que nacimos en la segunda mitad de la década de los años 70 somos hijos de quienes nacieron, crecieron y vivieron de pleno el régimen genocida de Franco. Muchos vivieron con fatalismo y resignación la dictadura, otros lucharon e se implicaron contra el fascismo en la medida de sus posibilidades, de sus convicciones y de su grado de voluntad. En este sentido, apuntar que, como señalan neurólogos, antropólogos y otros científicos, los Homo sapiens, nuestra especie, siempre hemos mostrado un rechazo a la «imposición jerárquica por dominación», lo cual explica la tendencia humana a oponerse a las tiranías.

Asi pues el antifascismo es en esencia una posicion politica profundamente humanista.

La muerte del genocida en 1975 sin duda fue para nuestras madres y padres una noticia largamente esperada. Lo mismo, quizas con mas intensidad, para nuestras amumas y aitxitxes que vivieron en primera persona los horrores de la Guerra del 36 que desataron los criminales nacional-catolicos y sus aliados nazi-fascistas.

Muchisimos de ellos y ellas nos transmitieron en casa valores antifascistas.

En mi caso soy nieto y sobrino nieto de gudaris jeltzales y jagi-jagis, derrotados, muchos exiliados o hechos prisioneros hasta arrastrar durante varios años sus existencias por penales y batallones de trabajos forzados en Santoña, Urduña, Sevilla, Castilla….

La Guerra del 36 ha sido un hecho que marcó mi infancia, como a muchos otros de mi generación; el Crisol del Pueblo Trabajador Vasco que dice el marxista donostiarra Iñaki Gil de San Vicente.

Ese hilo histórico lo hemos mantenido vivo a través de nuestros padres y madres que también colaboraron de diferentes formas con la resistencia a la dictadura. A la familia de mi ama le debo el habernos transmitido el euskera de sus predecesores y con ello mantener vivo nuestro idioma nacional, perseguido y maltratado durante siglos, durante el régimen fascista. En la familia de mi aita, aunque abertzales, la transmisión del euskera se perdió con mi amuma que, traumatizada por la represión lingüística del franquismo, no transmitió el idioma a sus hijos. Contradicciones de la vida, la mujer era votante de Herri Batasuna.

Mi generacion vivimos de pleno el conflicto moderno vasco. Crecimos en un clima de violencia politica. Recuerdo los años 80 en Bilbao siendo un niño. La batalla de Euskalduna, las manifestaciones y enfrentamientos con la policia española en las calles, las tanquetas marrones de la policia nacional en la plaza Moyua, los «yonquis», las jeringuillas con sangre en los parques, los punkis, las imagenes de atentados en la TV y sobre todo la muerte de Santi Brouard. Como muchos niños y niñas de Bilbao fui paciente suyo; vi a ama llorar cuando lo mataron. No se me olvidara nunca.

Aquellos años, un niño no entendía casi nada de política, más o menos solo sabíamos que a los vascos España nos trataba mal… y que había violencia. Poco más, un pensamiento muy primario.

Mi toma de conciencia política la recuerdo hacia 1993. Una prima me grabó una cinta de la banda gasteiztarra Hertzainak y allí empezó poco a poco a despertarseme cierta conciencia. Recuerdo que en el colegio de curas donde estudié coloqué varios folletos que elaboré artesanalmente (a base de fotocopias) reivindicando la libertad vasca.

Luego llegaria mi entrada al instituto alla por 1993-1994 dejando atras el colegio de curas y su ambiente rancio. En el instituto entre en contacto con un ambiente abertzale y revolucionario. Jarrai, las huelgas estudiantiles, los Borroka Eguna, Ikasle Abertzaleak, el ambiente del Casco Viejo…

1995 supuso en mi caso un cambio total. Se cumplian 20 años de los ultimos fusilamientos del franquismo y el periodico EGIN dedico tiempo y espacio a recordar los fusilamientos de Txiki y Otaegi ademas de los 3 antifascistas del FRAP. Me impresiono la figura de Txiki, «un extremeño» luchando por la libertad nacional de Euskal Herria. Con este aniversario llegue a comprender la naturaleza criminal del franquismo.

Por aquel entonces, mis ideales de justicia social eran más bien de raíz cristiana. En casa no se hablaba de socialismo, sobre todo porque mi familia era abertzale, aunque tenía familiares como mi ama que votaban Herri Batasuna; habían sido simpatizantes de Euskadiko Ezkerra (EE), sindicalistas de ELA o habían militado en Herriko Alderdi Iraultzaile Sozialista (HASI). Mi aita había sido militante del PNV y seguía simpatizando con el partido de Arzallus, al que le daba su voto. Durante el franquismo, había estudiado en el mismo colegio de los Escolapios junto a un mayor que Txabi Etxebarrieta, en cuyo funeral vivió la represión de los grises.

Según tengo entendido, mi aita participó en algunas iniciativas clandestinas de alguna de las distintas ETAs y, aunque parezca mentira, también buscando locales para establecer algún tipo de imprentas de propaganda del PNV. Ya en la Transición (transacción, mejor dicho), llegó a ser parte del servicio de orden de los jeltzales, aquellos que salían protegiendo de las bandas fascistas a los militantes de Euzko Gaztedi (EGI) que solían colocar carteles. Posteriormente, le dieron la oportunidad de integrarse en la incipiente Ertzaintza, proposición que declinó.

LOS AÑOS NOVENTA

Aquel año 1995 tras un anuncio en EGIN para crear un grupo de estudio entre en contacto con mucha gente abertzale de izquierdas de Euskal Herria pero tambien antifascistas de otras partes del Estado español y de independentistas catalanes. Nos empezamos a mandar cartas, libros, fanzines, casettes, pegatinas… creamos una red bastante grande. Asi entre en contacto entre otros con militantes de la Liga Antifascista de Burgos (LAF) y con Faxismoaren Aurkako Ikasle Komunistak FAI (K) de Hernani. Con estos ultimos hice buenas migas, era un colectivo autonomo a la izquierda de Jarrai pero alineado y participe de lo que se denominaba MLNV. Con ellos descubri el comunismo (hasta entonces para mi una ideologia españolista).

Empece a leer el nacionalismo revolucionario marxista de Argala, Txabi etc… y un libro que nos marco profundamente, «Negacion Radical Vasca del capitalismo mundial» del sociologo y marxista de origen madrileño Justo de la Cueva, militante de Herri Batasuna en Iruñea. Justo era un tipo realmente querido por las juventudes abertzales y socialistas, dedicaba buena parte de sus trabajos politicos a dirigirse a la juventud; años despues crearia Red Roja Vasca, una iniciativa comunista que nacio casi a la par que internet, una herramienta de la que Justo era un gran defensor por sus infinitas posibilidades para difundir el marxismo.

Aquellos años, varios miembros de la FAI (K) vinieron a estudiar a la universidad de Leioa y tuvimos ocasión de conocernos. De aquella relación saldría la idea de crear un fanzine y así surgió SORTZEN fanzina. La publicación abogaba por la independencia, el socialismo y la unidad territorial vasca, además de por la unidad antifascista de comunistas, anarquistas e independentistas, como plasmamos en la portada del primer número. Llegamos a sacar 3 números entre 1996 y 1998. Lo movimos por todo Euskal Herria y hasta se vendía en Madrid, en la plaza Tirso de Molina, en los puestos de distribuidoras alternativas y colectivos como Socorro Rojo Internacional (SRI), que muchas veces habían estado en el punto de mira de las bandas neonazis.

A su vez desde el fanzine mantuvimos muy buenas relaciones con los responsables de la seccion antifascista de la revista Boltxebike (luego Boltxe) y con la Liga Antifascista de Burgos, la cual nos mandaba propaganda antifascista que repartiamos por Bilbao, Hernani y otros sitios. Una de las actividades de la LAF que estuvimos difundiendo fue una iniciativa para recoger apoyos en contra de la presencia de organizaciones nazis y fascistas en internet que entonces daba sus primeros pasos.

El fanzine genero mucha actividad, recuerdo con cariño como unas navidades recibimos una carta de felicitacion desde Paris del Comite Central del PCE (r) que actuaba desde la clandestinidad. En Bizkaia tuvimos bastante relacion con militantes comunistas de esa organizacion y leiamos asiduamente su organos de comunicacion, el Resistencia y Antorcha. Tuvimos tambien amistad con ex-pres@s vasc@s de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO)

En Bilbao fueron los años del LENIN EGUNA de Zorroza, de la Alternativa Democrática de ETA (m), de la autónoma Likiniano Elkartea de la calle Ronda, del boletín de contrainformación Molotov que se editaba desde Madrid, de la marxista Red Roja Vasca, del gobierno de Aznar y de represión, mucha represión de la mano del inefable jeltzale Atutxa.

En 1997 durante un Borroka Eguna de Jarrai, en el transcurso de una manifestación no autorizada y mientras centenares de jóvenes estabamos ejerciendo la desobediencia civil con los brazos en alto gritando «Adierazpen askatasuna» recibí un pelotazo en el pecho de la Ertzaintza a muy pocos metros. Pude haberme quedado allí mismo pero tuve suerte. Aquella agresión de la Ertzaintza no fue anecdótico, esa era una manera de funcionar de la policía autonómica que concebía el orden publico como una cuestión de contrainsurgéncia y en consecuencia actuaba con extrema violencia contra las manifestaciones y las bases de la izquierda abertzale y de otros movimientos radicales. No en vano por aquella época era publico que la Ertzaintza mantenia relaciones con el Mossad.

En mi entorno no fueron pocas las personas que recibieron pelotazos a muy poca distancia. Era habitual que si nos cruzábamos con alguna furgoneta antidistúrbios los agentes golpearan las paredes del vehículo para asustarnos.
No es de extrañar pues los varios cientos de casos de tortura de la policía autonómica, las muertes de la donostiarra Rosa Zarra e Iñigo Cabacas o las cargas de los beltzas (Brigada Movil) contra los familiares de Joxean Lasa y Joxi Zabala en el cementerio de Tolosa. La crueldad contra las familias de los jóvenes secuestrados, brutalmente torturados, asesinados y hechos desaparecer por el GAL me impresiono de sobremanera.

Conocimos muchos casos de represion, incluida gente que habia sido torturada por las FSE y tambien secuestrada y vejada por elementos parapoliciales.

Aquellos años los sabotajes contra intereses economicos españoles-franceses y partidos que legitimaban el regimen del 78 asi como los enfrentamientos con las fuerzas represivas eran el pan de cada dia. Muchos jóvenes terminarían cumpliendo penas de carcel, mucho mas tras endurecer el PP y la judicatura post-franquista española el Codigo Penal. Asi mismo ETA endureció su campaña militar pese a la tregua que abrió las puertas al Pacto de Lizarra-Garazi. Los cargos publicos del PSOE y del postfranquista PP se convirtieron en objetivos de la organizacion armada.

A esta tension en las calles se le unio el fascista madrileño Ricardo Saenz de Ynestrillas, condenado por el atentado del hotel Alcala de Madrid en el que murio el diputado de HB Josu Muguruza y su compañero Iñaki Esnaola resulto herido grave. Este fascista, hijo de un militar franquista muerto por ETA, con su organizacion Alianza por la Unidad Nacional (AUN) realizo varias visitas a Euskal Herria en la segunda mitad de los noventa. Fuertemente protegido por la Ertzaintza, dio mitines en Bilbao y Orereta-Errenteria que terminaron en incidentes entre los cuerpos represivos y cientos de antifascistas, unos hechos en los que falto poco para que los fascistas terminaran mal.

Desde entonces ese tipo de visitas del fascismo español han sido habituales en Euskal Herria de la mano del Frente Español, las diferentes Falanges, Alianza Nacional (AN) o el neonazi Movimiento Social Republicano (MSR). Siempre protegidos por las fuerzas represivas estos actos de provocación (intentos de avanzar posiciones) han encontrado respuesta antifascista en su justa medida.

SORTZEN fanzina, que reivindicaba a Rosa Luxemburgo, terminaria su andadura alla por 1998. Antes de desaparecer todo el dinero que teniamos lo destinamos a editar y difundir el trabajo «Comunismo o caos» de Justo de la Cueva. Con orgullo y cariño podemos decir que tuvimos oportunidad de participar en talleres de formacion marxista con el. Un verdadero lujo.

EL NUEVO MILENIO. AUTOORGANIZACION Y ANTIFASCISMO FRENTE A LA EXTREMA DERECHA

Posteriormente, en la linea del funcionamiento autónomo, autoorganizativo y asambleario, creamos el autogestionado Faxismoaren Aurkako Kolektiboa (FAK!) que funciono en Bilbao hasta 2005. Eramos un grupo reducido de personas que nos dedicamos a la agit&prop antifascista. Sacabamos a la calle en papel el boletin IZARTU!, dedicado a noticias relacionadas con el fascismo y antifascismo. Lo editabamos en la Liki, la libreria autonoma del Casco Viejo que era un punto de encuentro de la izquierda alternativa. Junto al IZARTU!, que se repartia en todo el Gran Bilbao, pusimos en marcha un programa de radio anticapitalista en la Irola Irrati Librea del barrio bilbotarra de Irala, KEA Magazina.

Con FAK! Ya empezamos a alertar de que el (neo)fascismo iba más allá de las bandas parapoliciales y que, con el tema de la inmigración, iba a empezar a gestarse un caldo de cultivo para la aparición de expresiones ultraderechistas en la sociedad. Más de dos décadas después se confirma que no andábamos mal encaminados.

En la primera década de los 2000, tres organizaciones marcarían la actividad fascista en Bilbao: la secta nazi Nueva Acrópolis, el grupo nazi Bastión Norte (BN) y Falange Vasca (FV), la cual, según destaparía la revista de investigación Kale Gorria, había emprendido movimientos para organizar comandos de guerra sucia contra el abertzalismo. Así mismo, se sabía que muchos escoltas de cargos públicos de los llamados constitucionalistas eran declarados ultraderechistas, incluso falangistas. Existía también en el barrio multicultural de San Francisco una «asociación vecinal» que mantenía discursos xenófobos y racistas que al parecer tenía vínculos con falangistas.

A raíz de una agresión a una persona cercana nuestra, que terminó denunciándolo, supimos que la Ertzaintza tenía algún tipo de unidad dedicada a controlar a determinados jóvenes que se movían en espacios de ocio como discotecas y que tenían tendencias ultraderechistas; al parecer, les seguían la pista porque en cualquier momento podían pasar a integrar agrupaciones fascistas. Esta es una información poco conocida y desconocemos si sigue siendo así. Nosotros sabíamos que al menos en los barrios bilbainos de Indautxu, San Inazio e Irala, y en la zona de Barakaldo, había determinados elementos nazis y fascistas actuando a base de pintadas y poniendo propaganda. En más de una ocasión, Bilbao fue testigo de campañas de propaganda del neonazi MSR y del partido neofascista Democracia Nacional (DN).

Desde FAK! mantuvimos buena relacion con el colectivo Ekintza Antifaxista del gaztetxe Udondo de Leioa y publicamos un articulo sobre la extrema derecha española en la revista Boltxe. Ademas participamos en una campaña contra la presencia del criminal de guerra Jose Maria Aznar en las listas del PP para las elecciones a la alcaldia de Bilbao.

Por aquel entonces empezaría al calor de la Ley de Partidos impulsada por el gobierno posfranquista del PP de Aznar, Mayor Oreja, etc., el periodo de ilegalizaciones de la izquierda abertzale (que también alcanzaron al PCE (r)). En ese contexto y en semi-clandestinidad, participamos desde Kukutza gaztetxea del barrio Rekalde en la organización de los homenajes a Josu Muguruza, asesinado por el fascismo.

Posteriormente, hacia 2005, tras una serie de reuniones de diferentes colectivos que trabajabamos en el Gran Bilbao el tema antifascista como eramos FAK!, HNT, RASH, Zartako Crew o Ekintza Antifaxista, se puso en marcha Sare Antifaxista como un proyecto de coordinacion. El trabajo conjunto duraria poco tiempo pero Sare Antifaxista seguiria funcionando como proyecto contra el fascismo y ahi sigue 20 años despues.

A veces con discrepancias entre los diferentes sectores, en el movimiento antifascista siempre hemos mantenido conversaciones y relaciones fluidas entre nosotros. Asi debe de ser. Ademas hemos fortalecido lazos con movimientos similares a nivel internacional como por ejemplo antifas de Berlin.

En la primera mitad de la década de los 2000 contactamos con un periodista de investigación vasco que había investigado las tramas ultraderechistas en Euskal Herria. Nos alertó de la peligrosidad que acarreaba el ejercicio de la militancia antifascista y nos reveló que había detectado un envío de armas en Bizkaia destinado a elementos ultraderechistas. Esta investigación, según nos contó, le había acarreado una serie de «problemas» con determinado cuerpo militar español desplegado en tareas antiterroristas en territorio vasco. Según supimos, años atrás periodistas que habían destapado las tramas falangistas de guerra sucia también sufrieron presiones en el mismo sentido. Todo ello motivó adquirir hábitos de autodefensa.

Eran años duros, con la izquierda abertzale ilegalizada y acosada por la ultraderecha judicial española y con ETA llevando adelante una activa campaña militar, pese a que ya existían conversaciones con el gobierno español. Algunos de nosotros vivimos movimientos extraños a nuestro alrededor y en varias ocasiones fuimos identificados por patrullas GAR de la Guardia Civil.

Alla por 2009 uno de nosotros se mudo a una casa muy cercana a un gimnasio, frecuentado por policias, que era regentado por Juan Carlos Aguilar, el «falso monje Shaoli» que en 2013 fue detenido tras asesinar al menos a 2 mujeres migrantes, tras vejarlas, maltratarlas, violarlas y torturarlas. En el juicio quedo demostrado que era el lider de una secta y que disfrutaba maltratando a sus «discipulos». Antes de que se destapara todo, esta persona nuestra tuvo la mala suerte de vivir experiencias muy extrañas en la zona del gimnasio. Segun parece a este falso Shaoli se le encontraron fotografias posando con esvasticas. Microfascismo en estado puro.

Tanto Nueva Acropolis como la secta del falso Shaoli constituían y constituyen como dice la asociación RedUNE «una comunidad de personas con una estructura cerrada y piramidal cuyos procederes siempre son totalitarios y antidemocraticos. La persona es explotada con diversos fines, y da su «consentimiento» previa manipulacion psicologica ejercida por la persuasion coercitiva que generan muchas de las actividades de adoctrinamiento a las que es sometida.». Asi pues el antifascismo tambien deberia de prestar atencion a este fenomeno.

Con ETA en activo la ultraderecha se movia en Bilbao en un ambiente subterraneao, «underground» y con vasos comunicantes con los cuerpos represivos. Algo muy turbio y peligroso en aquellos años de plomo.

Desde el movimiento antifascista dedicamos buena parte de nuestras energías a hacer frente y a borrar pintadas fascistas, así como a destruir propaganda (neo)fascista por las calles de Bilboalde.

EL PROBLEMA DEL R.A.C EN EUSKAL HERRIA

Otro de los frentes abiertos que tuvimos por aquellos años fue el tema de la musica Rock Against Comunism (RAC). Nos encontramos con que en el movimiento skinhead vasco un sector (en las zonas de Bilbao, Ezkerraldea, Uribe Kosta, Arrasate…) había derivado peligrosamente a escuchar esta musica fascista y a acudir incluso a festivales en el extranjero donde compadreaban con elementos neonazis y neofascistas. Aquel hecho desgraciadamente produjo una división grande en el movimiento skinhead que en Euskal Herria, salvo alguna mínima expresión, venia siendo tradicionalmente antifascista. La tension y la ruptura de amistades llego incluso a enfrentamientos fisicos como los que ocurrieron en las fiestas de San Vicente de Barakaldo y en algún otro lugar. Hubo quienes se opusieron frontalmente a esa tendencia ultraderechista y abogaron por la tolerancia 0; otro sector skin aposto por templar gaitas… En todo caso muy triste.

Aquello supuso una crisis muy grande en el movimiento antifascista vasco. La situación se torno aun mas turbia porque cada cierto tiempo en algunas salas de conciertos de Euskal Herria se cedían espacios para que determinados promotores de eventos musicales se decidieran por organizar festivales de RAC.

En Bilbao el movimiento antifascista se tuvo que activar porque la sala Azkena se abrio a celebrar un concierto RAC con la participacion entre otros de la banda de RAC-metal ucraniana Nokturnal Mortum, relacionada con la organizacion neonazi internacional Blood & Honour. Gracias a la presion que se ejercio, aunque tarde, la sala termino suspendiendo el concierto el mismo dia en el que se iba a celebrar.

Ante este panorama, las gentes que habíamos estado en FAK! pusimos en marcha el blog RAC EZ! que funcionó durante varios años y desde el que difundíamos artículos, reportajes, etc. sobre la música negra y antifascista. En el mismo sentido, un colectivo de skinheads, algunos viejos conocidos de la escena antifascista, promovieron la iniciativa Cable Street Beat (Euskal Herria) que sirvió para organizar eventos musicales (pinchadas de música jamaikina y OI!-Street Punk, conciertos…) en txosnas de diferentes pueblos y en locales okupados.

TRES DECADAS DESPUES CONTINUAMOS

Desde entonces con Sare Antifaxista y otras gentes de diferentes colectivos hemos seguido manteniendo numerosas actividades contra el fenomeno (neo)fascista siendo innumerables las charlas, homenajes a Aitor Zabaleta, presentacion de libros y otro tipo de actividades que se han desarrollado en estos ultimos años. Junto a ello uno de los pilares de la lucha antifascista ha sido la contrainformacion, imprescindible.

La segunda decada de los 2000 organizamos una brigada antifascista a Alemania donde durante una semana pudimos visitar antiguos campos de concentracion y exterminio nazis asi como conocer la realidad antifascista y anticapitalista de ese pais. De aquella experiencia surgio una publicacion que se difundio en Euskal Herria a traves del antifascismo y el movimiento memorialista sobre la Legion Condor nazi, responsable en abril de 1937 del criminal bombardeo a Gernika.

Aunque ha dejado de existir, jóvenes antifascistas participamos durante años en la coordinadora Lau Haizetara Gogoan, donde se agrupaban las asociaciones memorialistas y organizaciones históricas de Euskal Herria, como Martxoak 3 Elkartea, Ahaztuak 1936-1977, San Fermines 78, EAE-ANV o la CNT.

Desde entonces la mayoria de las gentes que estuvimos en SORTZEN fanzina y FAK! y los que se movian cerca de nosotros hemos seguido implicados en actividades politicas como el blog autonomo BORRERUAK BADITU MILAKA AURPEGI, la iniciativa K17 que pese a mil obstaculos y trabas se creo en 2017 para conmemorar los 100 años de la Revolucion Rusa, el grupo de estudios GeopolitikaZ o colaborando con el MS. Otros siguen en la izquierda abertzale y el resto estamos cerca de experiencias de contracultura, en la solidaridad con el pueblo antifascista del Donbass, en tareas de contrainformacion y difusion de contenido politico de izquierdas, en la solidaridad con presos y presas politicos vascos, en sindicatos, en el campo del internacionalismo y como no en el antifascismo.

Las circunstancias han cambiado en estos 30 años pero seguimos en la brecha comprometidos con la lucha social a traves de diferentes iniciativas de autoorganizacion como INFO ANTIFA (Euskal Herria), y en otros en movimientos de la izquierda alternativa que plantean diferentes propuestas para la liberacion nacional y de clase en Euskal Herria.

Tenemos que reivindicar el termino Memoria Antifascista dejando asi claro nuestro posicionamiento en la historia frente a la miseria capitalista. Somos el hilo conductor entre los combatientes antifascistas de la Guerra del 36, la resistencia anti-franquista y anti-nazi, las victimas de la Transición y los presos politicos que, aunque todavia hay quien quiera negarlo, existen en nuestros dias. Antifascistas, comunistas, anarquistas e independentistas que han llenado las carceles de la mal llamada democracia española.

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